Hecho en Malí

En Malo, el tiempo no se mide en horas, sino que se percibe a través del tacto y en la delicada paciencia que da forma a cada pieza.
Cada prenda de Malo nace de una idea precisa que engloba los hilos más finos, el diseño más refinado y una cuidadosa confección.
Desde el primer boceto hasta la última puntada, cada paso está meticulosamente planeado por quienes comprenden que la verdadera belleza no se puede apresurar. Nuestro legado no reside en las estaciones, sino en lo que perdura. Tradición e innovación se unen para crear un estilo atemporal.

El arte de tejer

Durante generaciones, Malo ha practicado el arte de tejer con
disciplina y dedicación. Nuestras prendas están confeccionadas íntegramente en Italia.
Campi Bisenzio (Toscana) y Borgonovo Val Tidone (Emilia Romagna), regiones conocidas
durante siglos por su maestría en el sector textil.
Aquí nace la belleza en su forma más pura. Los hilos
Los más valiosos llegan a los laboratorios de la empresa en su forma más pura.
a través de una cadena de suministro totalmente transparente: desde lo verde
Desde Mongolia hasta las estepas heladas de los Andes y las fábricas italianas, cada etapa
está sujeto a controles continuos. La calidad absoluta es el primer criterio de
elección para Malo. Luego la experiencia, la competencia y el ojo atento de
Artesanos especializados transforman finos hilos en prendas extraordinarias.

La belleza requiere tiempo

En el ritmo de la creación se revela la belleza.

Cada pieza de Malo cobra forma a través de una coreografía.
Lento y meticuloso, donde antiguos telares de madera, los únicos capaces de producir trenzas, jacquard, aran y bordados, crean nudos suaves en completa armonía con los materiales más finos. La atención al detalle busca la perfección: algunas costuras, algunas uniones y procesos solo pueden ser realizados por manos expertas; cada gesto es importante, meticuloso.

Tejidos y naturaleza: Solo hilos naturales

La cría de cabras de cachemir sigue siendo una actividad tradicional en Mongolia Interior. Solo el máximo respeto por los animales garantiza la obtención de las fibras más finas, y Malo utiliza materiales certificados que respetan la naturaleza y las comunidades locales. Desde el hilado hasta el teñido, cada paso se realiza en las fábricas de Malo, donde tradición, artesanía y excelencia se combinan para crear prendas diseñadas para perdurar.